domingo, 21 de junio de 2009

Los Docklands

Sería muy aventurado decir que esta zona de Londres es prácticamente desconocida para el forastero.
En realidad, se trata de una zona desconocida para el gran público turista, de ocio o cultural, tanto es así, que el único turista de esa clase que vi allí fue mi propio reflejo.
Pero es conocidísima para eso que llaman turismo empresarial o de negocios, aunque llamarlo turismo es un eufemismo ridículo.

Como habréis deducido en el párrafo anterior, los Docklands son un centro financiero de primer orden, tanto o más que la celebérrima “milla cuadrada”, sobre la cual trataremos otro día.

En su día, y como su nombre indica, aquello era el puerto de Londres, origen y destino de infinidad de barcos del mayor imperio colonial y comercial que la humanidad ha conocido.
Tras desmontar el imperio colonial, y según iban creciendo los calados de los barcos de altamar, todo eso se abandono Pero duraría poco: City of London estaba saturada, había que crear imperiosamente un nuevo centro financiero, gracias a lo cual, los Docklands son un gran museo de arquitectura contemporánea del último medio siglo.

Mi primera visita a los Docklands no merece tal nombre, y fue la misma que para la mayoría de los turistas culturales.
Desde el DLR, tren ligero que nace en la City, y recorre los Docklands hasta la aldea de Greenwich (más allá de sus barrios más céntricos, Londres esta formado por aldeas más que por barrios) de su palacio y por supuesto de su meridiano.

En esa Primera aproximación, altamente recomendable, descubres una Venecia futurista: grandes oficinas de las mayores firmas del mundo surcadas por canales; en lugar de palacios de comerciantes venecianos, encuentras apartamentos de lujo de las elites financieras del Reino Unido.

Para los amantes de la arquitectura racionalista contemporánea, pasear por sus estrechas calles es una delicia. En tres minutos de paseo, puedes observar más edificios singulares de acero y cristal que en todo Madrid.
Sus plazas ajardinadas, adaptación de sus tradicionales plazas ajardinadas (como el Soho), tienen mas vida de la que pudierais imaginar.







Cerca de los Docklands se encuentra no sólo Greenwich, sino también el Millennium Dome, el más terrible error de la arquitectura Londinense en mucho tiempo. Millones de libras invertidas en algo que… no se sabe muy bien para que sirve… por lo menos es curioso de ver…



También por allí esta la barrera, una extraña construcción que más que futurista parece surrealista, que se supone que tiene que proteger a Londres de las inundaciones.



A mi juicio, es una de las visitas clave de Londres, aunque sea una pequeña parada de una hora de camino Greenwich, merece la pena.
Para mí, lo mejor del arte contemporáneo en Londres.


En Londres hasta lo nuevo es estrecho








Al fondo el Canary Wharf


Vista del palacio de Greenwich y de los Docklands desde el meridiano cero